miércoles, 25 de mayo de 2011

Vida cotidiana y continua

Saúl comenzó un día normal en su vida. Se levantó y como era de costumbre, de muy mal humor. Vivía con su novia Selena que siempre le calma por las mañanas, puesto que ella era una chica calmada. Se fueron a desayunar con rapideza, porque calmar a Saúl era difícil para su novia Selena. Igualmente, llegaban tarde todas las mañanas a la universidad, hasta cuando Saúl no se despertaba de tan mal humor, porque Selena muy coqueta y le gustaba arreglase mucho.

Fueron en coche a recoger a unos amigos para acercales a la universidad. Siempre se quedaban Saúl y Selena esperando bastante rato dentro del coche, porque su amigo al que recogían, Leo, era muy somnoliento. Cuando al fín entraba al coche, entraba con cara de triste. Era muy depresivo y contagiaba su forma de ser. Saúl y Selena, como buenos compañeros le contaban chistes para que se animara un poco. Al final, siempre conseguían que se despertara un poco y se animara. Había unos 20 minutos de distancia desde la casa de Leo hasta la de Sandra. Cuando llegaban a su casa, Sandra siempre estaba esperando y nunca perdia la esperanza de que fueran a recogerla. Cuando ella entraba en el coche intentaba acercarse a Saúl, pues to que era una chica bastante amorosa y le gustaba estar rodeada de gente.

Siempre que llegaban a la universidad se tenian que separar, porque cada uno tenía una asignatura diferente. Era muy duro para Saúl y Selena separarse, pero gracias a Leo y Sandra conseguían separarse en diferentes clases. A la hora de comer, quedaban para ir a la cafetería a tomarse algo rápido los cuatro juntos. Allí Sandra se ponía al lado de Saúl y Selena se enojaba un poco, pero gracias a su forma de ser, calmada y serena, conseguía soportar los celos que Sandra le daba. Leo no se enteraba de la mitad de las cosas que pasaban mientras comía, porque las clases le hacían quedarse durmiendo en ocasiones. Después de que acabaran todos de comer, cada uno seguía su camino de clases. Al finalizar las clases, Sandra era la primera que acababa y como es tan esperanzada y valiente, no le importaba quedarse una hora con su música esperando a Leo. Cuando él llegaba, Sandra le contaba chistes y le animaba porque parecía que se fuera durmiendo por todas las esquinas. Se quedaban juntos esperando a Saúl y Selena unos 5 minutos. Cuando ellos llegaban, se subían al coche y cada uno iba a su casa.

miércoles, 18 de mayo de 2011

CLASE DE ALTAS CAPACIDADES

Erase una vez, en un instituto del norte de California, una clase de altas capacidades donde los alumnos sacaban muy buenas nostas.
Los protagonístas de esta historia son: Valeria, Carolina, Alex y Marcos.
Valeria era una chica indiferente y calmada; Carolina tenia muy mal humor y se enfadaba con mucha facilidad; Alex era un chico bastante depresivo y Marcos era apasionado y muy alegre.
Acababan de empezar las nuevas clases, y solo se conocian de haberse visto años anteriores en los pasillos del instituto.
Todos se presentaron el primer día de clase y la profesora les propuso que hicieran un trabajo juntos para conocerse mejor. Era un trabajo sobre la vida en el espacio.
Marcos en seguida se fijó en Valeria y ella en él aunque lo disimulaba mucho por su timidez.
Carolina se fijó en Marcos, y se dio cuenta de que él se habia fijado en Valeria asi que se enfadó con Valeria y decidó comportarse mal con ella mientras icieran el trabajo.
Alex se fijó en Carolina, pero su comportamiento no lo demostraba mucho, ya que se pasaba los días solo y deprimido por los pasillos.
Al cabo de unos días Marcos y valeria empezaron a quedar después de clase, se conocieron mejor y cada vez más Marcos demostraba sus sentimientos a Valeria. Pero ella escondia sus sentimientos a él.
Una tarde quedaron para hacer el trabajo sobre la vida en el espacio todos juntos en casa de Marcos.
Marcos empezó a tontear con Valeria y ela cada vez se iva abriendo más a él, pero mientras los dos tonteaban Carolina estaba enfadada contandole sus frustraciones a Alex, que simplemente se limitaba a escucharla sin decir nada.
Ya habian acabado el trabajo, Carolina y Alex ya se habian marchado a su casa pero Marcos le habia pedido a Valeria que se quedara con él hasta un poco más tarde.
Estaban en la habitación de Marcos cuando él por fin se decidió a declararse a Valeria. Valeria se quedó callada, sorprendida. Marcos le cogió la mano, la acerco hacia él y la beso.

Después de aquello Marcos la acompañó hasta su casa y se volvieron a besar en el portal de Valeria.
Días despues hicieron la presentación del trabajo que habian hecho en grupo delante de la clase y sacaron un excelente por su magnifico trabajo sobre el agua y la higiene en el espacio.
Llegaron las vacaciones y los cuatro, que se habian hecho muy amigos se compraron las entradas para el concierto de Taylor Swift.
Valeria y Marcos eran novios, Carolina dejó atras su desprecio por Valeria, aunque aun seguia enfadandose aveces y Alex era un poco más expresivo y se divertia más, sobretodo con Marcos que ahora era su mejor amigo.
Fueron al concierto de Taylor Swift y se lo pasaron muy bien todos. Valeria habia dejado atrás la timidez y la calma, Marcos era un poco más calmado, Carolina ya no se enfadaba tanto como antes y Alex se divertia más.
Pasó el tiempo y pasaron de curso. Aún seguian estando en la misma clase, y seguirian juntos hasta que el instituto acabara.
Todos habian encontrado una especie de equilibrio en su personalidad, ya no eran ni my apasionados ni muy calmados, ni muy malhumorados ni muy depresivos.



THE END

martes, 17 de mayo de 2011

Vacaciones trágicas


Érase una vez cuatro amigos que habian pedido permiso en el trabajo para cojerse unos días de vacaciones.
Estos habían decidido irse a pasar unas vacaciones salvajes a una montaña de la Patagonia. Ya allí cojieron provisiones para dos días y se fueron directamente a la montaña. A 2500 metros de altura estaban aislados de todo el mundo, los cuatro decidieron montar el campamento, ir a por provisiones y leña.

Alex uno de los personajes para librerse del trabajo aprovecho un descuido de los demas y se durmió. Los demás Javi, Maxi y Sergio se dieron cuenta y intentaron despertarle pero ya estaba tan dormido que no consiguieron nada.

Maxi que tenia una mal humor y Sergio mas calmado y tranquilo,decidieron que Javi ya que era el mas valiente decidiera ir a por provisiones y leña para calentarse.Javi aceptó y se fue a por provisiones pero no volvería hasta la noche. Sergio y Maxi decidieron quedarse montando el campamento.

Ya por la noche, Javi en su camino de vuelta se encontró con un oso marrón bastante grande. Intentó defenderse con su hacha pero el oso se la quitó con un zarpazo; el siguiente ataque del oso le alcanzó en el pecho y le tumbó con fortuna no le incó las garras con profundidad y decidió subirse a un arbol.

Maxi y Sergio estaban desesperados ya que Javi no volvía cuando Alex se despertó.
Maxi que estaba malhumorado empezó a dar puñetazos a los arboles.
Sergio y Alex intentaron tranquilizarle pero lo único que consiguieron fue un golpe en la barbilla de Sergio.

Javi ya en la copa del árbol empezó a sentir las garras en su pecho y sintió tal dolor que se desequilibró y se calló del árbol. Murió en el golpe y el oso que estaba al acecho lo devoró.

De repente estalló una abalancha de nieve; Sergio, Alex y Maxi hulleron rápido y en la carrera encontraron una cueva, sin pensar en los peligros entraron justo antes de que la abalancha taponara la entrada a la cueva.

Sergio, Alex y Maxi sin provisiones y sin fuego estaban pensando en lo que le había pasado a su compañero.
Alex se durmió pronto ya que estaba cansado, mientras Maxi y Sergio entraron en una discusión Maxi enfadado protestaba el porque no habí llegado a tiempo y Sergio defendia a Javi ya que le habría pasado algo. Sergio tambien se durmió.
Maxi hambriento cogió su navaja y empezó a clavarla en los cuerpos de Sergio y Alex.

Maxi sobrevivió durante una semana hasta que se le acabaron las provisiones y murió de frio y de hambre .

FIN

jueves, 12 de mayo de 2011

El príncipe y la batalla.

Hay quienes dicen que los sueños siempre se cumplen, que si luchas por ellos algún día, puedes llegar a ser lo que te propongas y tener lo que con tanto anhelo deseas, o almenos eso quería creer el principe Tristán de Afnara. Era un principe muy calmado e indiferente, se le conocía por ser justo y respetuoso. Él intentaba impartir la justicia que más creía correcta. A pesar de tener pocas cualidades como gobernante, el joven principe se preparaba para luchar contra Gonzalo de Nadala, un tirano que se había dedicado a obligar al pueblo de Afnara a trabajar bajo sus órdenes y los que no las cumplían morían a su merced. El príncipe iba a partir hacia la batalla para luchar contra Gonzalo y pedir justicia por aquellos que habían muerto, por aquellas mujeres que habían sido deshonradas y por aquellos niños que habían sido explotados. Esa sería la ultima batalla, en la que solo uno de ambos saldría victorioso y podría impartir la justicia que creyera más adecuada. A pesar de tener pocos hombres, Tristán tenía la esperanza de que quizás podrían salir victoriosos. Ese lado positivo de Tristán eres uno de los que más hacía fijarse en él , porque incluso en los momentos en los que estaba perdido, el siempre veía esos rayos de esperanza, y eso era lo que había hecho que Sandra, se enamorara de él. Ya habían pasado tres días que no veía el rostro pálido de la chica y a él le había parecido una eternidad. Estaba recostado cerca de una de las ventanas de la casa donde hacían la guardia.
- ¿Ya estáis pensando en Sandra? Es que vos no teneís remedio. Puedo aseguraros que si mañana moris en el campo de batalla será por amarla demasiado- se oyó la voz de Dante de Afnara, mientras entraba por la puerta-. En cambio, yo seguiré vivo junto s todos mis amantes.

- Nunca cambiaréis mi querido amigo- dijo Trintán entre risas.

Dante era el mejor amigo que el principe había tenido, era un hombre rubio con los cabellos revoltosos y, que según creían las mujeres, con su sonrisa iluminaba el mundo. Este era el jovén más pasional y valiente que un principe podía conocer. Justo por detrás de este entró Ruper Links, con paso poco decidido y con mucho sueño, llegó hasta la silla donde se sentó a descansar.

- ¿Cómo puedes tener tan poco ánimo? Estamos a punto de empezar una de las batallas más gloriosas de nuestros tiempos – le repochó Dante a este último.

- Eso mismo me pregunto yo, pero al contrario de vosotros. Deberiaís descansar para mañana, no festejar como barbaros. Así lo único que conseguireis es estar gotados.

- Jajaja. Siempre discutiendo, sois incorregibles – dijo un muchacho castaño, que acababa de entrar por la puerta con una chica, que al parecer, se parecía mucho a este físicamente.

- Oh, caballero Diego, ¿de cuántos hombres disponemos? – preguntó el principe. De repente se hizo un silencio en la sala y nadie se atrevio a contestar.

Diego y la chica, Aldara, eran hermanos. Provenían de una familia bastante pobre, en la que sus padres habían muerto hace un par de años y lo único que habían heredado, era un colgante muy fino con una esmeralda dentro, que Diego llevaba agarrado a la armadura. Al morir sus padres tan pronto, Diego entro a formar parte del ejército de Tristán, era el mejor de sus hombres al ser bastante corpulento y su pelo castaño le resaltaba la mirada de sus ojos marrones oscuro. Su mejor vistud era la alegría y la sonrisa que siempre posaba
sobre su rostro. Por otro lado, Aldara se quedó cuidando de la casa, que habían encontrado, pero por desgracia en una de las redadas del gobernador había sido apresada y hubieron de entrar a hurtadillas en el castillo de este, para rescatarla. Como su hermano, era una mujer de cabellos castaños y rizados, que caían sobre sus hombros y la hacían muy bella. Al contrario que su hermano, ella poseía un genio bastante dominante, con mucho temperamento y fácil de enojar.
- Sólo tenemos cien hombres armados, mi señor- se atrevió a contestarle a la pregunta Aldara a Tristán.

- Bueno, algo es algo, quizás mañana nos sonría la suerte y las bajas sean nulas – prometía Tristán con una sonrisa forzada.

- Pero, señor, creo que…

- Sí, como usted bien ha dicho mañana será otro día y ya se verá lo que pasará, ahora vamos a festejar un poco que esta va a ser la ultima noche de guerra – interrumpió Dante a Aldara.- Además, una mujer tan bella debería enojarse menos y disfrutar más, ¿no opinais lo mismo?

- Tienes razón Dante, vamos a disfrutar esta última noche – zanjó el tema Diego, mientras abria uno de los barriles de cerveza que había en el armario. - ¿Quién se apunta?

Y así fue como comenzó el final de la noche o el principio de la última batalla. Después de festejar durante toda la noche, a la madrugada, el grupo junto con los cien hombres armados se dirijieron hasta el campo de batalla. Allí Tristán pudo visualizar lo que les esperaba por delante, un ejército bastante numeroso y armados hasta los dientes. ¿Sería este, el fin de su reinado? ¿Sería esta la última batalla, literalmente, para Tristán?

miércoles, 11 de mayo de 2011

LA CLASE DE FÍSICA

Raquel era una persona valiente, esperanzada y con aspiraciones. Su mejor amiga era Mar, que era más calmada y racional. Un día como otro cualquiera, llegó a clase un chico nuevo que se llamaba Fran, era una persona con un carácter muy violento, fácil de cabrear y que gritaba hasta cuando le ofrecían ayuda. A Mar no le gustó nada su actitud, pero a Raquel le llamo la atención e ideó un plan: sentarse con él en la próxima clase de física.
Este plan no surgió efecto, lo unico que consiguió fue que Fran se enfadara más y que tirara el recipiente con mercurio a Hugo. Hugo, era un chico depresivo, melancólico, triste y solitario, asique su reacción no fue una sorpresa: se levantó, sin chillar ni quejarse y salió de clase.
Mar se dirgió hacia Hugo y le preguntó de una forma muy educada y amigable porqué le había tirado el recipiente a Fran, a lo que éste respondió que él hacía lo que le daba la gana. Mar, con su gesto indiferente y sereno le contestó: tienes razón, tú puedes hacer lo que te de la gana, pero aquí no, porque esto es un instituto y aquí la gente es educada, tanto con el material , como con los compañeros, y me parece una falta de respeto por tu parte que hayas actuado de esta manera, porque lo único que has demostrado esque no te gusta hablar con nadie, ni que te hablen, por una razón que no sé cual es, pero lo que deberías hacer es olvidarte de esa razón y pensar que nosotros también somos personas y que no tenemos que aguantar que nos desprecies de esta manera.
Mar salió de clase como quién va paseando por la playa y se dirigió a conserjería a por la fregona. Cuando volvió Fran no estaba, el profesor se lo había llevado al despacho del director y Raquel ya estaba recogiendo los restos de cristal.
Terminaron de limpiar y se fueron a sus casas paseando como dos amigas muy diferentes que habían tenido un día de lo más normal.

De cuatro en cuatro

Domingo 12:30 de la mañana. Playa lisa. Santa Pola

Todo preparado para que comenzase el torneo de voleybol por cuartetos. El premio, un viaje a Ibiza para cuatro personas. Raúl, Jaime, Pedro y Álvaro son los candidatos que protagonizarán esta historia. Después de dos partidos, llegó su turno:
- Bueno chavales, me parece que nos vamos a Ibiza - les animó Raúl
- Como si ganamos o como si no, total, a mi me da igual - dijo Jaime
- Así no se puede, esto no es un espíritu de equipo - respondió enojado Pedro
Aún discutiendo, entraron al campo y se posicionaron para empezar el partido. Sacaba el equipo rival. Fue un saque potente y rápido pero que estaba muy bien posicionado para que Álvaro la rechace. Éste al estar muy cansado, los reflejos le jugaron una mala pasada, no reaccionó a tiempo y la pelota tocó el suelo de su campo. Tanto para el otro equipo.
- ¡¡Álvaro, despierta de una vez!! - le chilló Pedro
- Veis, como yo decía, no vamos a ganar - dijo Jaime
- ¡¡Cállate idiota!! - le insultó Pedro
Así siguió el partido, tanto tras tanto, uno a cero, dos a cero, tres a cero, cuatro, cinco, seis, siete,etc. A Raúl no le gustaba perder, se estaba dejando la vida en ese partido pero su equipo no hacía mas que discutir y discutir. Al final Raúl pidió un tiempo muerto y se dirigió a sus jugadores.
- Este partido no esta perdido ni mucho menos. Aún podemos ganar pero tenemos que dejar de jugar tan mal. Pedro, deja de cabrearte con los demás por tonterías; Jaime, no seas tan pasota y ponle un poco de ganas a esto, os recuerdo que es por diversión; Álvaro, ¡despierta hombre, que parece que no hayas dormido! Vamos a ganar este partido, vamos a irnos a Ibiza y sabéis lo que vamos a hacer allí. Nos ligaremos a unas alemanas que estén de veraneo allí(dice esto porque el personaje es amoroso).Os ha quedado claro.
Los tres asintieron.
- Manos a la obra
El partido cambió bruscamente de sentido. La remontada fue de las que solo se ven en la televisión. De ir perdiendo ocho a cero. Pasaron a ganar el partido por nueve a once. Los siguientes partidos fueron una paliza tras otra y los rivales caían de cuatro en cuatro. Al final el RabinoTeam, que así se llamaban, se levó el trofeo y el viaje a Ibiza. Ya en el hotel de la isla: Raúl anunció:
- Bueno chicos, me voy a ligar a unas alemanas. No me esperéis despiertos.
- Sabes lo que voy a hacer yo - dijo Álvaro - Me voy a dormir.
- Me da igual lo que hagáis, con tal de que no me molestéis - dijo Jaime
- ¡¡¡¡NO PODÉIS DEJARME SOLO, QUE VOY A HACER YO SOLO EN UNA HABITACIÓN DE PACOTILLA, VOLVED TRAIDORES...!!!!

domingo, 8 de mayo de 2011

El trabajo

Un domingo, en el que cuatro amigos tenían que entregar para mañana una historia. Éstos se llamaban: Sangy (sanguíneo), Coly (colérico), Mely(melancólica) y Flemy (flemático). Habían quedado a las 6 de la tarde en casa de Coly. Cuando se pusieron delante del ordenador se quedaron todos mirándolo y no sabían cómo empezar ni de qué hacer la historia. Pasada una hora seguían sin saber el tema de el trabajo que tenían que hacer. Coly empezó a ponerse de mal humor:
- ¡O decimos ya un tema o me enfado de verdad! ¡Yo no voy a quedarme una tarde en mi casa aburrido para al final no empezar el trabajo!
Mely, que era muy sensible y muy aplicada en sus estudios, estuvo de acuerdo con Coly, pero no reaccionó de esa manera:
- Tenemos que hacer algo ya, que hay que entregarlo mañana, seguro que no lo acabaremos.
Coly que enseguida se enfada por nada, se cabreó con Mely.
- ¡Tú siempre tan negativa Mely! ¿No podrías ser solo por un día más positiva y no ponerte enseguida triste? ¡Qué rabia por dios!
Mely se puso a llorar tras la contestación de Coly, ya que Mely siempre sintió algo hacia Coly y su contestación no le sentó nada bien y reaccionó de esta manera.
Después de un buen rato, sin saber qué hacer para el trabajo todavía, a Sangy se le ocurrió una idea para el trabajo:
- ¡Oye chicos! ¿Por qué no hacemos una historia de amor en la que participemos los cuatro?
Coly contestó:
- Por mí vale, mientras tengamos algo que hacer... pero si no la acabamos hoy, me enfado con todos vosotros, que yo tenía ostras cosas que hacer y he malgastado una tarde para nada...
A Mely le pareció muy buena idea porque pensó que podía hacer una historia en la cual los protagonitas podrían ser ella misma y Coly.
Flemy, que era el más calmado y estaba el menos alterado, dijo que le parecía buena idea y que mientras estabamos todos contentos i calmados, que le daba igual de qué tratara la historia.

Se pusieron manos a la obra y lo acabaron enseguida, lo entregaron, y el profesor les puso muy buena nota.

El pequeño accidente

Irene Maciá Sempere

Cuando viajamos al norte salimos más pronto de lo esperado. Eran las 2.00 de la mdrugada y íbamos a bueno ritmo en nuestro coche. Estábamos mi padre, mi madre , mi hermano y yo. Todos dormían, excepto mi padre, que estaba muy concentrado en la carretera, ya que, no podía escapársele ningún detalle y menos cuando todo está repleto de oscuridad, y yo que contemplaba la preciosa luna llena que imponía en lo alto del cielo.


Empezaba a coger el sueño cuando de repente el coche hizo un movimiento brusco y se oyó un ruido de derrape y acabamos en la barrera de protección de la carretera. Me di un buen golpe en la cabeza y me dolía pero no parecía sangrarme. Por un momento creí que había muerto, pero por suerte no fue así. Todo seguido comprobé si mis padre y mi hermano estaban bien, y por suerte también lo estaban. Salimos del coche y comprobamos que estaba bien abollada la zona de delante. Mi padre lo primero que dijo fue:

-¡No me lo puedo creer! ¡El coche nuevo destrozado ya! Ay que me da un ataque...

Mi hermano para tranquilizarle dijo:

-Papá las cosas así no se afrontan, uno tiene que pensar en lo primero, y lo primero es que todos estamos bien, lo segundo es que el seguro que tenéis contratado seguro que lo paga. Así que tranquilízate papá.

Mi madre que empezaba a sollozar intervino.

-Todo nuestro esfuerzo a la basura, ¿ahora qué vamos a hacer? Tengo el presentimiento de que algo pasará con el seguro que al final no nos pagarán nada o casi nada...

Yo ya no podía aguantarlo y dije:

-Por esto no hay problema, ahora llamamos a la grúa, nos llevan a algún taller, te lo arreglan y a disfrutar de las vacaciones, para algo las hemos pagado. De manera que vamos a olvidarnos de esto y ya está.

-Tienes razón hija pero esto es difícil de olvidar, es que si no se me hubiera cruzado ese conejo.... (un poco rabioso).

- Venga pues llama a ver si es posible que nos ayuden.

Mi padre hizo eso y poco después llegó la grúa de servicio y nos remolco hasta el pueblo más cercano. Pasamos la noche en un pequeño hotel y al día siguiente lo pudimos reparar en un taller del pueblo. Después continuamos con nuestro viaje.

jueves, 5 de mayo de 2011

Teoría de los cuatro humores.

Humor Estación Elemento Órgano Cualidades Adjetivación antigua Adjetivación moderna Características antiguas
sangre primavera aire corazón templado y húmedo sanguíneo artesano valiente, esperanzado, amoroso
bilis amarilla verano fuego hígado, vesícula biliar templado y seco colérico idealista mal temperamento, fácil de enojar
bilis negra otoño tierra bazo frío y seco melancólico guardián abatido, somnoliento, depresivo
flema invierno agua cerebro/pulmón frío y húmedo flemático racional calmado, indiferente

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miércoles, 27 de abril de 2011

Los Cuatro Humores

Un día en Roma habían cuatro amigos sentados en una colina a las afueras de la ciudad, estaban tranquilamente hablando sin saber que iban a ser los protagonistas de una aventura muy emocionante.

Todos los amigos se querian mucho aunque tenían actitudes, gustos y personalidades completamente diferentes, Ezio tenia un mal caracter y se enfadaba contiunamente, Giovanni era valiente, esperanzado y amoroso, Jacobo era una persona abatida, somnolienta y depresiva, Julio era calmado e indiferente.

Ese día en la colina todos imaginaban su futuro y lo felices que iban a ser viviendo tantas y tan apasionantes aventuras cuando de pronto apareció un anciano del ejército romano, el cual muchos dias se dirigía caminando hacía esa colina con tal de contar alguna de sus viejas batallitas que había vivido en la guerra, pero esta vez los cuatro amigos le pidieron ansiosamente que les contara alguna historia proviniente de alguna de las remotas tierras en las cuales él había estado. El anciano les conto que la persona que fuera desde Roma hasta el fin del mundo se convertiria en el rey de todos los mortales y podria dominar sobre cualquier persona de esta mundo. Los niños se ilusionaron mucho y sus sueños de futuro empezaron a cambiar para llegar a ser los que dominen a los seres humanos.

Cinco años más tarde Roma fué destruída y quemada por una revelión de un ejército muy numeroso. Durante la batalla , los cuatro amigos se encontraban separados. Todos intentaban huir de Roma. Giovanni durante la huída se encontro malherido en un callejón al anciano que antiguamente le contaba historias,Giovanni se acerco corriendo a ayudarle y él le dijo:

  • La única manera de arreglar esto es...

  • No hables, estás herido, tenemos que irnos de aquí ya.

  • Yo ya estoy perdido. Escuchame, teneis que ir al fin de la Tierra para poder salvar Roma. Es la única forma de conseguirlo. Ahora vete.

Giovanni empezó a correr para buscar a sus amigos, cuando de repente vió a Jacobo,siendo atacado por dos soldados del ejército. Con toda la valentía Giovanni cogió una espada de un cadáver que tenia al lado suyo y asesino a los hombres que estaban atacando a su amigo.

  • Tienes que hacer una cosa por mi. Acabo de ver al anciano y me ha dicho que tenemos que ir al fin de la Tierra para arreglar lo que está pasando aquí.

  • ¿Cómo que al fin del mundo?

  • ¿No te acuerdas de la história que nos conto cuando eramos niños? Tienes que encontrar a los demás y convencerles para que hagaís el viaje y poder salvar Roma. Yo me quedare aquí para ayudar a los que intentan defender la ciudad... Te echaré de menos

Jacobo huyó de la ciudad a salvo. Cuando llego a la colina, sus dos amigos estaban arriba del todo observando la ciudad en llamas, él subió y de inmediato les conto la propuesta. En un principió todos pensaron que era una lucura, pero al observar la masacre que tenían ante ellos pensaron que no podían hacer otra cosa que... ir hasta el fin de la Tierra.

Los tres amigos se dirigieron hacia Venecia donde pretendían comprar un barco para poder dirigirse hacia el fin del mundo, pero no todo fué tan sencillo, al estar la sociedad en una etapa muy mala no tenían sufuciente dinero para comprar el barco asi que tubieron que trabajar para el mercenario que les iba a vender el barco. El mercenario les dijo que para poder comprar el barco tendrían que trabajar durante tres meses. A las ocho semanas Ezio estaba harto de trabajar por una cosa que no sabia si quiera si iba a funcionar, así que se enfadó con sus amigos y enojado completamente dejó de trabajar y desde ese día no volvieron a verlo.

Pasado los tres meses se dirigieron hacia el estrecho Gibraltar donde empezarían a navegar para llegar al fin de la Tierra. Atracaron el barco en Algecíras donde con el dinero que habín ganado pudieron contratar una tripulación de tres personas.

Una vez habían zarpado empezaron a repartirse las tareas del barco para que no hubiera peleas ni errores . Por desgracia Jacobo tras tres semanas, sufrió una enfermedad causada por la depresión de las tareas del barco y además sin conseguir llegar al fin de la Tierra. Estuvo en cama sin trabajar durante siete días, al octavo día murió. Julio estaba destrozado, no tenía a nadie con quien hablar salvo con los tres bestias los cuales había contratado como tripulación. Desesperado se dijo así mismo:

  • De que me ha servido tanto esfuerzo, si al fin y al cabo, yo... tampoco tardaré en morir. Giovanni se quedó en Roma peleando para honrar su valentía, Ezio se fué en Venecia por su mal genio y no se donde podrá estar, Jacobo no ha podido aguantar la presión, y su propia personalidad lo ha matado. Yo ya no puedo salvar a nadie, por que razón debería seguir este viaje, ya no tengo nada que perder, ni tampoco nada seguro que ganar.

Al día siguiente uno de la embarcación consiguió ver en el horizonte la costa. Julio estaba confuso, ya que se suponía que lo que tenía que pasar era que hubiera un inmenso vacío al final de la Tierra y no una costa. Al pasar un día llegaron por fin a tocar tierra.

  • Señor si esto es el final del mundo, no tenemos provisisones para volver.

  • Lo que tenemos que hacer ahora es..

De repente aparecion unas personas por detrás de los árboles armadas con lanzas y arcos.

  • Señor tenemos que huir o atacarles pero no nos podemos quedar quietos

  • Tranquilos no os movais, no nos va a pasar nada, hay que estar calmados.

  • Pero si nos quedamos quietos nos matarán

Los indígenas se fueron acercando poco a poco mientras que los corazones de los tripulantes se aceleraba. Julio sequía diciéndoles que estubieran calmados, ya que para él era la única forma de salir de ahí, aunque no sirvió de nada porque los atacaron y los ataron. Seguidamente los llevaron hasta la aldea y a la noche, la luna se tiño de sangre.